Por Ernesto Orta Aguilar

En un mundo empresarial cada vez más competitivo y globalizado, los egresados de programas de alta dirección, como los MBA, que se capacitan con el objetivo de liderar empresas, deben integrar políticas y prácticas inclusivas en sus organizaciones. A pesar de los beneficios comprobados, muchas compañías aún no implementan estos programas de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI), enfrentándose a resistencia significativa incluso dentro de sus Consejos Directivos.
Esta resistencia es particularmente marcada en economías vulnerables. Expertos destacan que las empresas y sus ejecutivos tienen un largo camino por recorrer para mejorar el acceso y las oportunidades para colaboradores históricamente subrepresentados y mal pagados. En México, según datos del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), la diversidad y la inclusión no solo aumentan la rentabilidad de las empresas, sino que también promueven un entorno laboral más justo y equitativo. Sin embargo, de enero a diciembre de 2023, los derechos más vulnerados en las quejas presentadas ante el Consejo fueron la falta de igualdad, la carencia de trabajo digno y el trato irrespetuoso en los centros laborales.
“La falta de inclusión y diversidad afecta significativamente a las empresas; a nivel mundial, los negocios que apuestan por una transformación social tienen un 25% más de probabilidades de tener una rentabilidad superior en comparación con el promedio. En México, existen empresas que están creciendo de manera horizontal gracias a la inclusión”, reveló el Conapred.
El 76% de los trabajadores hoy en día consideran que un ambiente laboral diverso es un factor importante al evaluar propuestas de trabajo. Sin embargo, la discriminación y los entornos inseguros en los centros laborales siguen siendo los mayores obstáculos. En respuesta, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) están trabajando juntos para generar y diseminar datos sólidos que permitan diseñar políticas más efectivas para cerrar brechas y promover la inclusión socioeconómica de las personas LGBTIQ+.
En concreto, el BID aprobó una cooperación técnica regional para apoyar estudios que cubran vacíos de información sobre las características socioeconómicas de la población LGBTIQ+ y los desafíos que enfrenta. El BID trabajará con el INEGI en el desarrollo de pruebas técnicas para fortalecer la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género (ENDISEG) y brindará apoyo para la difusión y apropiación de los resultados de la encuesta en México y en la región. “Uno de los principales retos en la región es la falta de información precisa sobre la población LGBTIQ+, por lo que el BID está apoyando al país en la generación de estadísticas y conocimiento para implementar políticas más inclusivas”, reveló Gloria Lugo, representante del BID en México.
A pesar de los avances, los desafíos persisten. La violencia y el estigma continúan afectando gravemente a la población LGBTIQ+, con impactos negativos en la educación, salud mental y oportunidades laborales. Un estudio reciente del BID para México estimó que las personas LGBTIQ+ tienen entre un 3.8% y un 5.6% menos de probabilidad de estar empleadas.
Este es el panorama que deberán asimilar los MBA que se integrarán a las grandes corporaciones nacionales y multinacionales. Sin duda, será una de las grandes conversaciones en el MBA Tour Ciudad de México 2024, que se llevará a cabo el sábado 17 de agosto en el Hotel Hyatt Polanco.
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Categorías:Columnas



