En un mundo empresarial cada vez más competitivo y globalizado, los egresados de programas de alta dirección, como los MBA, que se capacitan con el objetivo de liderar empresas, deben integrar políticas y prácticas inclusivas en sus organizaciones. A pesar de los beneficios comprobados, muchas compañías aún no implementan estos programas de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI), enfrentándose a resistencia significativa incluso dentro de sus Consejos Directivos.



