
Entre-Vistas Canacem

La industria cementera mexicana enfrenta desafíos energéticos, fiscales y regulatorios, pero también apuesta por la innovación, la sostenibilidad y una estrecha colaboración con el nuevo gobierno. Julio Cedeño, director ejecutivo de Canacem, comparte su visión sobre el presente y futuro del sector.
Jorge Arturo Castillo
Desde su oficina en la Cámara Nacional del Cemento (Canacem), Julio Cedeño observa con atención el dinamismo del entorno político, económico y regulatorio que impacta directamente a una industria clave para el desarrollo del país. El cemento no solo sostiene viviendas, carreteras y hospitales: también simboliza la solidez de una industria que, según sus propias palabras, ‘construye todos los días las bases de un mejor país’.
Con 37 plantas distribuidas en 18 estados y más de 30 mil colaboradores, la industria cementera mexicana produce más de 46 millones de toneladas anuales. Esto equivale a cerca de una cuarta parte de la producción total en América Latina, lo que posiciona a nuestro país como un actor relevante en la región. “México representa aproximadamente una cuarta parte de la producción de cemento de América Latina”, explica Julio Cedeño.
“Somos estratégicos para un desarrollo económico sostenible del país”, afirma Cedeño, al destacar que la industria no solo impulsa el sector de la construcción, sino que incide en más de 40 ramas económicas. Desde el transporte ferroviario, donde son el segundo mayor usuario, hasta los servicios logísticos y energéticos, su impacto es transversal.
Este papel protagónico también implica una gran responsabilidad ambiental. Cedeño recalca que la industria fue la primera, hace un par de años, —y hasta ahora la única— en presentar una hoja de ruta con objetivos de descarbonización hacia 2030, alineados con estándares internacionales.

Infraestructura, vivienda y crecimiento económico
El cemento es uno de los mejores termómetros del desempeño económico nacional. Si hay inversión en infraestructura, hay movimiento en la industria. De ahí que los anuncios del gobierno en materia de vivienda, puertos, hospitales y carreteras despierten altas expectativas entre los productores.
“Tenemos la capacidad instalada para responder a la demanda que viene”, asegura Cedeño. La cámara ha estado en contacto con varias secretarías para impulsar la participación del sector en los proyectos públicos. Aunque reconocen los ciclos de transición gubernamental, esperan que los planes pronto se materialicen.
Uno de los ejes clave es el plan de construcción de un millón de viviendas. Para Cedeño, este proyecto puede ser un gran motor económico y social, si se concreta con rapidez y se acompaña de políticas públicas que fortalezcan la competitividad del sector.

Una relación de colaboración con el gobierno
A diferencia de lo que suele creerse, la industria cementera ha encontrado buena interlocución con el gobierno federal. “Hay funcionarios con gran nivel técnico y una actitud muy abierta”, señala. Esta disposición al diálogo ha permitido avanzar en proyectos conjuntos, incluso con las secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y del Trabajo y Previsión Social (STPS).
De los 100 pasos anunciados por la presidenta Claudia Sheinbaum como parte de su plan de transformación para el resto del sexenio, 24 involucran directamente al sector cementero. Esta cifra ilustra el papel clave que juega la industria cementera en la nueva administración.
“Estamos construyendo una relación basada en el cómo sí”, dice Cedeño. La visión de largo plazo y la coordinación institucional serán determinantes para que las iniciativas no se queden en el papel.

Compromiso ambiental: más allá del discurso
Para Canacem, la sostenibilidad no es una moda. Es un pilar estratégico. La hoja de ruta para reducir en 17% las emisiones de CO₂ al 2030 se basa en tres ejes: uso de combustibles alternos, reducción del porcentaje de clínker en el cemento y mejora de la eficiencia térmica en las plantas.
“Nos sentimos orgullosos de liderar este proceso”, afirma el director ejecutivo. Incluso adelanta que ya trabajan en una actualización de su hoja de ruta con metas más ambiciosas hacia 2050. Esto, dice, requerirá mayor inversión y políticas públicas alineadas.
Sin embargo, no todo es apoyo institucional. Cedeño critica los impuestos ecológicos estatales, vigentes en 19 estados del país, pues representan una carga fiscal sin metas claras de reducción. “Nos cobran por emitir, pero no se sabe a dónde van esos recursos”, advierte.

Energía limpia y costos operativos
Uno de los grandes desafíos para la industria es el acceso a energías limpias y competitivas. El cemento es intensivo en consumo eléctrico y térmico, y cualquier variación en precios o disponibilidad puede impactar directamente en su rentabilidad.
Aunque reconocen los esfuerzos del actual gobierno por impulsar la generación renovable, todavía hay incertidumbre sobre el desarrollo de infraestructura de distribución. “No es preocupación, pero sí estamos expectantes”, admite.
El rezago en inversiones anteriores y el uso persistente de combustibles fósiles complican el panorama. La industria espera que los nuevos proyectos garanticen tanto la generación como la entrega eficiente de energía.

Regulación laboral y salud del trabajador
Otro frente de cambio ha sido la normativa laboral. Según Cedeño, la industria ya se ha adaptado a las nuevas reglas, gracias a su bajo índice de rotación y su apuesta por la capacitación constante. “No hay escasez de mano de obra, pero sí necesidad de seguir formando talento”, resume.
Un ejemplo reciente es la nueva norma que obliga a comercializar cemento en sacos de 25 kilogramos. Aunque representa un costo logístico, la medida ha sido bien recibida por la industria, al reducir el riesgo ergonómico para los trabajadores.
“Cuando se trata de cuidar la salud de nuestra gente, ese costo lo asumimos con gusto”, comenta. La iniciativa fue discutida con la STPS y se ha implementado con éxito en las principales plantas del país.

Competencia, innovación y futuro del sector
Respecto a la competencia con productos importados, Cedeño no muestra preocupación. “La competencia bien regulada nos hace mejores”, afirma. Lo importante, dice, es que los productos que ingresen cumplan con las mismas normas de calidad que los nacionales.
En materia de innovación, el enfoque está puesto en reducir la huella de carbono. Cementos más sostenibles, procesos digitalizados y eficiencia energética son algunas de las prioridades tecnológicas del sector.
Para concluir la charla, Cedeño externa: “Queremos seguir siendo un referente regional y mundial en innovación y sostenibilidad”, concluye. Desde Canacem, el objetivo es impulsar marcos regulatorios modernos, fomentar la economía circular y seguir construyendo, día con día, un mejor país.

Descubre más desde Ideas de Negocios TV
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Categorías:Columnas, Entrevista




¡Excelente artículo!
Si te interesan los temas de sostenibilidad, consumo consciente y marketing sustentable, te invito a visitar http://www.tiempossustentables.cl, una revista digital chilena que busca informar, inspirar y conectar a personas y marcas comprometidas con un futuro más sostenible. ¡Te esperamos!